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A QUÉN
VA DIRIGIDO
El problema de someter a las personas a una mayor actividad
física, apoltronadas progresivamente en relación con una
vida cada vez menos caracterizada por actividades laborales
de esfuerzo bajo el aspecto físico, ha requerido la
propuesta de actividades nuevas, cautivadoras y
tecnológicas, globales y convincentes. Durante años por lo
tanto han tenido mucho éxito el culturismo, las actividades
en el gimnasio, las diversas formas de actividades en
bicicleta, el jogging y el running. El desplazamiento de
tales actividades hacia áreas más deportivas o una excesiva
sofisticación de las mismas ha requerido el descubrimietno
de nuevas actividades capaces de hacer más fácil y extendida
la práctica.
Es por esto que caminar, y hacer fitwalking en modo
especial, es la mejor arma a disposición de todos para ganar
la batalla al sedentarismo y para acercar a cualquier
persona a la práctica motorio-deportiva.
TANTOS MOTIVOS PARA UNA PRÁCTICA ADECUADA A TODOS
Los buenos motivos para practicar el fitwalking son
tantos y se pueden encontrar motivaciones y estímulos
que atraen a todos hacia tal práctica.
Antes que nada el fitwalking se ofrece como una
actividad al alcance de todos y no hay persona sana que
no pueda caminar. Además de esto, el fitwalking es
libertad de movimiento, de elecciones de práctica. Es
un deporte gratificador que ayuda a sentirse en forma y,
por consiguiente, a sentirse bien. Estos factores
mejoran el humor, la autoestima, el equilibrio personal.
A nivel de salud la práctica del fitwalking revela
grandes potencialidades. El fitwalking no es una cura,
sino una “terapia preventiva”. Practicar con
regularidad ayuda a alcanzar gradualmente el mejor
equilibrio físico y a aumentar progresivamente el estado
de bienestar que deriva de la actividad, con la ventaja
indudable de que es accesible a todos. El fitwalking es
una actividad que incide mucho, por consiguiente, sobre
el mejoramiento de la calidad de vida de las personas.
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