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LA CAMINATA BASE TÉCNICA
DEL FITWALKING
La
caminata es un movimiento que se ejecuta por medio de
la repetición cíclica de las acciones. Un ciclo (o
zancada) de caminata está subdividido en dos pasos, o
sea que una zancada completa inicia con el contacto del
tacón de un pie y concluye con un nuevo contacto de
tacón del mismo pie. El paso es en cambio la distancia
que transcurre entre los dos pies (fin del empuje con el
pie posterior y contacto de tacón del pie que avanza) y
esto, como se ha dicho, constituye la mitad del ciclo
entero de la caminata. Acercarse a la técnica del
fitwalking significa por lo tanto hacer del modo de
caminar algo suficientemente eficaz para poderse mover a
una elevada velocidad manteniendo una gestualidad
natural. Está claro que utilizando un paso más vigoroso
será necesario comprometer más algunas zonas musculares
y acentuar algunos movimientos, motivo por el que se
adquirirá la acción típica del fitwalking. Para empezar
a adquirir una buena técnica tendréis ante todo que
identificar la posición justa y, poco a poco, obtener
confianza con este tipo de acción. Un buen fitwalker no
camina tieso como un soldadito de plomo sino que su
movimiento es muy armonioso y tiene como fin buscar un
óptimo empuje apto a favorecer la fase de aceleración
del cuerpo.
El paso debe ser equilibrado, ni demasiado largo ni
demasiado corto, pero bien equilibrado respecto a altura
y longitud de los miembros.
El tronco debe asumir una posición erguida y los hombros
deben asumir una postura relajada pero sin caer como un
peso sobre el busto.
LA
TÉCNICA DEL
FITWALKING
Cuando hayáis iniciado a adquirir una natural y
eficiente caminata - los tiempos para obtener esto no
son en general larguísimos- podréis perfeccionar el
movimiento para optimizar la técnica del fitwalking. En
general para todos, también para los que la realizarán
saltuariamente prefiriendo la caminata normal, adquirir
los principios basilares de la técnica del fitwalking
resultará positivo, en cuanto que será posible mejorar
en modo evidente la capacidad de gestionar y gobernar
los diferentes aspectos del gesto de la caminata, con
indudables ventajas para cuanto concierne a la eficacia
del movimiento, su economía y la eficacia física. La
técnica del fitwalking constituye el aprendizaje de
algunas pequeñas acciones y planteamientos que ayudan al
correcto modo de caminar y transformarse en acción de
mayor fuerza, rapidez y eficacia.
Los pies
El pie desarrolla un papel muy importante. Gobierna un
poco todos los movimientos que piernas, cadera, tronco,
brazos y hombros realizarán durante la acción del
fitwalking. El contacto del suelo con el tacón debe ser
bien acentuado de modo que permita al pie cumplir con
elegancia el paso hacia el apoyo de toda la planta y el
empuje sucesivo. La posición correcta del pie en el
momento del apoyo en el suelo es ligeramente externa,
posición que se mantendrá hasta el apoyo completo en el
suelo, hasta que se alcance el máximo punto de
empuje. El pie dicta también la dirección de vuestra
caminata y su posición no deberá estar torcida sino que
más bien linear.
Las piernas
El movimiento de las piernas debe ser enérgico de modo
que se note el trabajo de los músculos.
Su acción está dividida entre fase de apoyo y fase de
empuje. La fase de apoyo contribuye a ayudar al pie a
sostener el cuerpo en todo su movimiento, desde el
contacto del tacón hasta el empuje. La fase de empuje
saca provecho del completo "apisonado" del pie y a
través de la intervención de los músculos posteriores
del muslo da vigor al adelantamiento.
Las caderas y el tronco
La pelvis y el movimiento de las caderas permiten al
paso desarrollar la velocidad apropiada y mantener
fluida y armónica la acción. Es por lo tanto muy
importante aprender a moverse con naturalidad a nivel de
pelvis. Un movimiento amplio y armónico de la pelvis
hace la acción de fitwalking fluida y el gesto elegante.
Una buena acción de la pelvis tonifica además los
músculos laterales del tronco y el talle con indudables
ventajas también de tipo estético. La pelvis es la
bisagra entre la acción de los miembros inferiores y la
parte superior del cuerpo. El tronco debe estar siempre
en eje con las piernas formando una línea continuativa
entre piernas y busto. Si el busto está hacia adelante,
pero la pelvis se mantiene retrasada la acción no será
armoniosa y elegante, mientras que un arredramiento
excesivo ralentiza notablemente el avance.
Los brazos
Los brazos son una ayuda formidable al impulso de la
caminata. El movimiento oscilatorio de los brazos en la
acción de fitwalking sucede doblándolos hasta
aproximadamente 90° al codo, o sea en ángulo recto.
En efecto el movimiento brazos/piernas es un armonioso
conjunto que encuentra una sincronía perfecta e induce
toda la acción a hacerse más vigorosa. En un movimiento
correcto los brazos oscilan adelante y atrás, con una
acción controlateral de modo que cuando la pierna
derecha avanza, el brazo izquierdo avanza también y
viceversa, y en tiempo perfecto respecto a la longitud y
frecuencia del paso. Éstos avanzan y retroceden con
vigor dibujando un amplio arco. El codo retrocede hasta
casi nivel del hombro, mientras que la mano alcanza un
hipotético punto central entre ombligo y esternón. Las
manos se llevan ligeramente cerradas, pero no con el
puño cerrado.
Los hombors
Los hombros se mueven al compás del movimiento de los
brazos y deben posicionarse de modo que caigan
suavemente hacia abajo. Recordaros además de no
inclinarlos hacia adelante o excesivamente hacia atrás.
El busto tiene que estar bien erguido (no tieso). No
tenéis que tener nunca la impresión de curvaros sobre
vosotros mismos, sino que más bien debéis estar bien
firmes en las piernas, erguidos con el busto, relajados
y libres en el movimiento de los brazos y en la posición
de los hombros.
El cuello y la cabeza
El cuello y la cabeza forman un conjunto que incide en
modo importante en la postura. La cabeza debe por lo
tanto mantenerse bien recta teniendo la sensación de
ayudar de este modo a todo el estiramiento de la columna
vertebral. Es importante que esta posición sea asumida
con gran naturalidad sin que la intención de mover la
cabeza hacia lo alto agarrote la parte superior del
cuerpo.
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